Una Historia
Un día un joven,
cuando era estudiante de secundaria, vió a un compañero de la clase caminando
de regreso a su casa. Se llamaba Kyle. Iba cargando todos sus libros y pensó:
"¿Por que se estará llevando a su casa todos los libros el viernes? Debe
ser un “empollón". Él ya tenía planes para todo el fin de semana.
Fiestas y un partido de fútbol con sus amigos el sábado por la tarde, así que
se encogió de hombros y siguió su camino. Mientras caminaba, vió a un montón
de chicos corriendo hacia Kyle. Cuando lo alcanzaron le tiraron todos sus libros
y le hicieron una zancadilla que lo tiró al suelo.
Vió que sus gafas volaron y cayeron al suelo como a tres metros de él. Vió
que sus gafas volaron y cayeron al suelo como a tres metros de él. Miró hacia
arriba y pudo ver una tremenda tristeza en sus ojos. Su corazón se estremeció,
así que corrió hacia Kyle mientras gateaba buscando sus gafas. Vió lágrimas
en sus ojos.
Le acercó a sus manos sus gafas y le dijo, "esos chicos son unos tarados,
no deberían hacer esto". Lo miró y le dijo:
"¡gracias!". Había una gran sonrisa en su cara; una de esas sonrisas
que mostraban verdadera gratitud.
Le ayudó con sus libros. vivía serca de su casa. Le preguntó por qué no lo
había visto antes y le contó que se acababa de cambiar de una escuela privada.
Él nunca había conocido a alguien que fuera a una escuela privada.
Caminamos hasta lacasa, le dijo: Le ayudó con sus libros; parecía un buen
chico. Le preguntó si quería jugar al fútbol el sábado con él y sus amigos,
y aceptó. Estuvieron juntos todo el fin de semana. Mientras más conocía a
Kyle, mejor le caía, tanto a mí como a sus amigos. Llegó el lunes por la mañana
y ahí estaba Kyle con aquella enorme pila de libros de nuevo. Se paró y le
dijo:
"Hola, vas a sacar buenos músculos si cargas todos esos libros todos los días".
Se rió y me dio la mitad para que le ayudara.
Durante los siguientes cuatro años se convertieron en los mejores amigos.
Cuando ya estaban por terminar la secundaria, Kyle decidió ir a la Universidad
de Georgetown y él a la de Duke. Sabía que siempre serían amigos, que la
distancia no sería un problema. Kyle estudiaría medicina y él administración,
con una beca de fútbol.
Llegó el gran día de la Graduación. Kyle preparó el discurso.
Él estaba feliz de no ser el que tenía que hablar. Kyle se veía realmente
bien. Era uno de esas personas que se había encontrado a sí mismo durante la
secundaria, había mejorado en todos los aspectos, se veía bien con sus gafas.
Tenía más citas con chicas que el amigo y todas lo adoraban. ¡Caramba!
Algunas veces hasta el amigo se sentía celoso... Ese era uno de esos días que
el amigo pudo ver que Kyle estaba nervioso por el discurso, así que le dió una
palmadita en la espalda y le dijo:
Vas a estar genial, amigo". Lo miró con una de esas miradas (realmente de
agradecimiento) y le sonrió:
"Gracias", le dijo.
Limpió su garganta y comenzó su discurso:
Discurso:
"La Graduación es un buen momento para dar gracias a todos aquéllos que
nos han ayudado a través de estos años difíciles: tus padres, tus maestros,
tus hermanos, quizá algún entrenador... pero principalmente a tus amigos. Yo
estoy aquí para decirles que ser amigo de alguien es el mejor regalo que
podemos dar y recibir y, a este propósito, les voy a contar una historia".
Él miraba a su amigo incrédulo cuando comenzó a contar la historia del primer
día que se conocieron. Aquel fin de semana él tenía planeado suicidarse. Habló
de cómo limpió su armario y por qué llevaba todos sus libros con él: para
que su madre no tuviera que ir después a recogerlos a la escuela. Le miraba
fijamente y le sonreía.
continuacion del discurso:
"Afortunadamente fui salvado. Mi amigo me salvó de hacer algo
irremediable".
El escuchaba con asombro como ese apuesto y popular chico contaba a todos ese
momento de debilidad. Sus padres también le miraban y le sonreían con esa
misma sonrisa de gratitud. En ese momento se dió cuenta de lo profundo de sus
palabras:
"Nunca subestimes el poder de tus acciones: con un pequeño gesto, puedes
cambiar la vida de otra persona, para bien o para mal. Dios nos pone a cada uno
frente a la vida de otros para impactarlos de alguna manera".
"Los amigos son ángeles que nos llevan en sus brazos cuando nuestras alas
tienen problemas para recordar como volar“
Si tienes tiempo, dedícale 2 minutos a tus amigos y envíales esta historia tan
emocionante y profunda, que a mi me la dedicarón tambien, por eso los invito a
darselas a esas personas mas importantes de sus vidas.
No lo olvides nunca ...
Hay personas que se dedican a iluminar las vidas de otros con su alegría, y su
cariño, y eso a veces vale mucho.
Mándalo a quien aprecies de verdad ...
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